La tercera etapa de la Vuelta a España no pudo llegar a su final. La jornada, que contemplaba un recorrido de 174 kilómetros entre Gruissan-Aude y Font Romeu, fue suspendida debido a las condiciones climáticas que afectaron el trazado.
Cuando restaban aproximadamente 20 kilómetros para la meta, una intensa granizada acompañada de fuertes lluvias obligó a los corredores a detenerse y buscar refugio. Ante la situación, la organización tomó la decisión de cancelar definitivamente la jornada.
La suspensión implica que no habrá ganador de etapa ni ceremonia de podio. Tadej Pogačar, quien se mantenía como líder de la clasificación general al momento de la interrupción, conserva el liderato de la carrera.
La Vuelta a España deberá continuar con su programación después de una jornada marcada por las condiciones meteorológicas adversas.