Corea del Sur y República Checa se enfrentan este jueves en su estreno por el Grupo A del Mundial 2026. Ambos equipos buscan iniciar su camino en la fase de grupos con una victoria que les permita tomar ventaja desde el arranque.
El partido llega después del duelo inaugural entre México y Sudáfrica. Asiáticos y europeos comparten el mismo objetivo, aunque con contextos distintos en su preparación y recorrido reciente en la competencia.
Corea del Sur vuelve a una Copa del Mundo con la intención de consolidar su crecimiento internacional. El equipo ya sabe lo que es competir en instancias decisivas, tras alcanzar los octavos de final en Qatar 2022.
El conjunto dirigido por Hong Myung-bo tiene como referentes a Son Heung-min y Lee Kang-in. Ambos jugadores lideran el ataque y aportan desequilibrio en el último tercio del campo. En la preparación previa, Corea del Sur mostró un nivel sólido. Goleó 5-0 a Trinidad y Tobago y venció 1-0 a El Salvador.
Enfrente estará República Checa, que regresa a un Mundial después de veinte años. Su clasificación llegó a través del repechaje de la UEFA. El equipo europeo afronta esta edición con ilusión y un plantel renovado.
Bajo la conducción de Miroslav Koubek, los checos llegan con buenas sensaciones. En sus amistosos previos vencieron a Kosovo y Guatemala. Estos resultados reforzaron la confianza del grupo antes del debut.
El principal referente ofensivo será Patrik Schick. También destacan Tomáš Souček y Vladimír Coufal. Los tres jugadores aportan experiencia internacional. El objetivo de República Checa es volver a competir en los primeros planos del fútbol mundial.