Según The Athletic, las condiciones meteorológicas podrían convertirse en un factor determinante durante la Copa del Mundo 2026. Los partidos disputados en territorio estadounidense podrían sufrir largas interrupciones debido a los protocolos locales para tormentas eléctricas, mientras que la FIFA no contempla un límite de tiempo para suspender definitivamente un encuentro.
Las normas vigentes en Estados Unidos establecen que cualquier partido debe detenerse de inmediato si se detecta actividad eléctrica dentro de un radio de ocho millas (aproximadamente 13 kilómetros) del estadio. En esos casos, los jugadores deben retirarse a los vestuarios y los aficionados trasladarse a zonas seguras dentro del recinto.
El protocolo exige esperar al menos 30 minutos desde la última descarga eléctrica registrada antes de reanudar el juego. No obstante, si se detecta un nuevo rayo durante ese lapso, la cuenta regresiva vuelve a comenzar, una situación que podría extender las pausas durante varias horas.
Ante este escenario, la FIFA aseguró que mantiene una coordinación constante con autoridades meteorológicas y organismos de emergencia de Estados Unidos, Canadá y México, además de trabajar junto a las ciudades anfitrionas para responder a posibles fenómenos climáticos severos durante el torneo.
Un caso reciente se registró en el Mundial de Clubes disputado en Estados Unidos, cuando el partido entre Chelsea FC y Benfica permaneció interrumpido durante cerca de dos horas por condiciones meteorológicas adversas.