Barcelona comunicó que participará en la LigaPro 2026 “bajo protesta” debido a su desacuerdo con el esquema aprobado para la próxima temporada. El club asegura que el diseño del torneo genera costos elevados que no se ven compensados económicamente, lo que profundiza la crisis financiera que enfrentan los equipos ecuatorianos.
En su comunicado, la directiva torera señaló que el calendario podría obligar a disputar hasta 40 partidos en el año, sin que los ingresos por televisión o premios aumenten de manera proporcional. Solo los gastos relacionados con logística, viajes y concentraciones se estiman en al menos 250.000 dólares adicionales, sumando otros 200.000 dólares por planificación y organización de los encuentros.
El club también destacó la caída en los ingresos por derechos de televisión, que pasaron de 3,6 millones de dólares en 2023 a 1,2 millones previstos para 2025, lo que considera un desequilibrio económico importante. Además, criticó que los costos de arbitraje deben cubrirse de inmediato, mientras que el reembolso por parte de la LigaPro no tiene plazos claros.
Barcelona subrayó que el formato afecta no solo la economía, sino también la competitividad del torneo y el interés de la afición. Por ello, adelantaron que revisarán los ingresos por derechos audiovisuales para asegurar que reflejen la relevancia institucional y el apoyo de su hinchada.
Con esta decisión, Barcelona deja constancia de su inconformidad con el formato, aunque participará en el torneo, marcando una postura firme frente a lo que considera un sistema que aumenta los costos y debilita la sostenibilidad del fútbol profesional ecuatoriano.