La revista TIME, en conjunto con Statista, ubicó a Ford Motor Company en el primer lugar del ranking de las 250 compañías más icónicas de Estados Unidos, destacando su impacto histórico en la cultura, la sociedad y la evolución de la movilidad.
Este reconocimiento, que se da en el contexto de los 250 años de independencia de Estados Unidos, evalúa no solo el éxito comercial de las empresas, sino también su capacidad para influir en la vida cotidiana de las personas y en el desarrollo económico global. En este listado, Ford sobresale por su papel en la transformación del transporte y su contribución al crecimiento de países, ciudades y comunidades a lo largo del tiempo.
En Ecuador, este legado se refleja a través de Quito Motors, principal representante de la marca en el país, que ha acompañado la evolución de Ford acercando su portafolio de vehículos y soluciones de movilidad a miles de ecuatorianos.
“Este reconocimiento reafirma el valor de una marca que ha sabido trascender generaciones y adaptarse a los nuevos desafíos de la industria. En Quito Motors, nos sentimos orgullosos de ser parte de esta historia, impulsando en Ecuador una movilidad alineada con los más altos estándares de innovación, calidad y confianza”, destacó Melany Aguirre, Gerente Comercial y de Marketing de Ford Quito Motors.
Desde su fundación, Ford revolucionó la industria automotriz mediante la implementación de la producción en línea, haciendo los vehículos más accesibles y cambiando para siempre la forma en que las personas se movilizan. Este hito no solo transformó el sector, sino que también redefinió la configuración de ciudades y economías.
Hoy, la compañía continúa liderando la innovación con una fuerte apuesta por la electrificación y tecnologías emergentes como la conducción autónoma, consolidando su papel en el futuro de la industria automotriz. Como lo destaca Bill Ford, la visión de la marca sigue centrada en mejorar la vida de las personas a través de soluciones innovadoras.
La presencia de Ford en este ranking reafirma el rol de las grandes marcas en la construcción de identidad cultural y su capacidad de evolucionar junto a las necesidades de la sociedad, manteniéndose vigente en un entorno global en constante cambio.