El entrenador venezolano César Farías arribó a Quito y conversó con los medios de comunicación presentes sobre su vínculo con Barcelona.
“Muy contento y feliz, no es un paso cualquiera. Es una responsabilidad enorme con este gigante de América, que tiene una grandísima hinchada que sabe por qué juega y para qué juega. Uno se siente honrado para eso y venimos con la mejor energía. He dirigido equipos grandes como Cerro Porteño, The Strongest, América, pero este club es algo especial. Mi padre estuvo en la Final de la Libertadores aquí, yo gané una Final desde el otro lado. Es motivante sentir el apoyo de esta hinchada, te da una magia especial. Tuvimos trámites normales de visado, podemos firmar el contrato y empezar a trabajar”, afirmó.
“El equipo estuvo al mando de nuestro Preparador Físico, se trabaja y se obtiene una ganancia. No fue una decisión nuestra el trabajar acá en Quito, ahora queremos disfrutar de este hermoso predio. Felizmente me ha ido bien con los equipos amarillos, con Aucas y ahora vengo por Barcelona. A Darío Benedetto lo dirigí en Xolos de Tijuana, su carrera habla por sí sola y sería el muñeco que le regalaría al pueblo”, explicó.